06/03/06
Mi viaje a Southwick (Inglaterra)
El curso en Southwick (Inglaterra) del año pasado fue el mejor de todos los años anteriores. Uno de los puntos clave de estos cursos son las amistades, cualquier momento es ideal para entablar amistades que nunca se olvidarán, como le ocurrió a mi grupo en el aeropuerto: el avión sufrió un retraso de más de una hora, hicimos un círculo con las sillas que había libres y nos conocimos todos en un momento; al día siguiente nos tratábamos como amigos de toda la vida. Pero no sólo hay que limitarse a la gente del propio país, sino también a los estudiantes de otros países. Nosotros nos llevábamos muy bien con los austriacos, italianos y turcos, sin olvidar a los macedonios, chinos, franceses, rusos... Llega a ser muy divertido pasar el rato con estos.
Es una experiencia que recomiendo a todo aquel que desee adquirir cierta soltura en conversación en una lengua diferente a la nuestra, tanto a la hora de ir a comprar como en una clase en la que se pueden encontrar tantas nacionalidades como personas. Las clases son algo que aconsejo, sobre todo si no se tiene un buen nivel en el idioma, porque no son para nada aburridas y monótonas, sino más bien entretenidas e interesantes, es más, sin éstas yo no habría asistido a este curso en el extranjero. Cuesta habituarse al principio, pero luego llegas a echarlas de menos. En éstas se organizan actividades como cantar canciones con letras inventadas, realizar presentaciones de proyectos imaginarios, encuestas entre los ciudadanos... aunque es cierto que también son necesarias algunas actividades para repasar vocabulario o gramática. Estos son los momentos en los que uno tiene que hacer uso de sus propios recursos para hacerse entender con los compañeros porque, claro está, ellos no hablan el mismo idioma.
Después de las clases venían las actividades: deportes, pintar camisetas, ir a la playa (aunque no recomiendo darse un baño), paseos guiados por la ciudad, bolera y otras actividades de grupo que se podían elegir libremente. Luego cenábamos en casa y teníamos la el resto de la tarde libre, que solíamos quedar con todo nuestro grupo y con extranjeros, aunque debíamos estar de vuelta en casa a las diez de la noche, pues a partir de esa hora ya es oscuro y puede ser peligroso ir por las calles de un lugar nuevo.
Los domingos eran libres, para descansar, aunque los empleábamos para pasar juntos todo el día fuera de casa en Brighton, la ciudad más importante de la región. Esta ciudad es bastante grande, lo suficiente como para que no haya interrupción de viviendas entre el pueblo en que me encontraba hasta el centro de Brighton. Aquí hay todo tipo de tiendas, incluyendo un barrio bohemio, y un gran centro de compras, a parte de las atracciones y centros de ocio en un recinto sobre el mar, y la playa, aunque debo decir que es de piedras y no de arena como estamos acostumbrados los españoles.
Sin duda las excursiones son la guinda de este pastel. Puedes conocer toda la cultura, historia y tradiciones de una sociedad determinada sólo con visitar los lugares adecuados: museos, centros de culto, mercados... Nosotros además tuvimos la posibilidad de visitar el Stonehenge (el antiguo círculo de piedras que es tan famoso por todo el mundo), convertido prácticamente en una atracción turística, y parte de Londres, pues con el fatídico tema de los atentados de Julio se suprimieron dos excursiones a la capital, pero aún así visitamos Buckingham Palace, Covent Garden, Trafalgar Square y dimos un pequeño paseo en barco por el Támesis.
Esta foto pertenece a la primera excursión que hicimos, al Windsor Castle, donde tuvimos la suerte de ver el cambio de guardia. Aquí se puede ver un guardia que no se puede mover y, claro está, ¿cómo no íbamos a molestarle un poquito?
Como se puede ver, en las excursiones, a parte de visitar lugares y aprender algo sobre ellos, son divertidas.
Estos eran mis compañeros de clase y yo con la profesora. Había gente de casi todos los países: España, Macedonia, Italia, Ucrania, China, Chequia y Alemania. Las clases son un lugar donde conoces a mucha gente, aprendes y también te entretienes.
Estos somos una parte del grupo en el aeropuerto inglés el último día. Las amistades que se hacen no se olvidan fácilmente. Estuvimos juntos lo máximo que pudimos, pero finalmente tuvimos que separarnos y tomar diferentes autobuses.
Francisco de Asís Bartol Puyal
20:10 Permalink | Comentarios (0) | Email esto




